
Y corro al puerto donde supone llegar tu barco. Llueve copiosamente, me empapo.
Todo sea por ver tu armoniosa cara de nuevo.
Espero tres mil relámpagos y millones de gotas revueltas con sal marina. El viento me azota, me desgarra, casi siento su susurro, que me dice muy lastimosamente que no llegaras.
Pero firme espero, tus manos fuertes y tu beso salvador que me sacara de este burdel donde estoy.
Este burdel condenado a carnes pasajeras y condenas inútiles.
El humo de los buques se ve a lo lejos y ansioso los veo, en un vaivén de mis emociones. ¿Que sera?, no podre estar mas así, necesito de tu aliento cálido para mi gélido corazón. Ansío tu pecho en el mio, gritos desesperados recorren mis venas, aullan dolor, claman misericordia.
Las ganas me abandonan, siento como tu corazón ha dejado de latir, siento esa bala que te ha condenado, esa maldita que me ha arrebatado mi única razón de ser.
Tanta desgracia no cabe en el hombre, que dios es aquel que me niega el amor, que dios es ese que me deja abandonado sin mi amado. Oh desdicha, llevame con el.
Lentamente me sumerjo en las aguas frías del mar, siento ese aire que tantas veces amamos los dos, ese aroma tuyo que impregna hasta la medula.
Me despido cruel mundo, no mas soledad, solo vida, vivir de nuevo amor. Se va mi aire, no siento, no respiro, ya no vivo. Sonrío a mi nueva vida donde un bello día nos volveremos a ver amor mio.
Todo sea por ver tu armoniosa cara de nuevo.
Espero tres mil relámpagos y millones de gotas revueltas con sal marina. El viento me azota, me desgarra, casi siento su susurro, que me dice muy lastimosamente que no llegaras.
Pero firme espero, tus manos fuertes y tu beso salvador que me sacara de este burdel donde estoy.
Este burdel condenado a carnes pasajeras y condenas inútiles.
El humo de los buques se ve a lo lejos y ansioso los veo, en un vaivén de mis emociones. ¿Que sera?, no podre estar mas así, necesito de tu aliento cálido para mi gélido corazón. Ansío tu pecho en el mio, gritos desesperados recorren mis venas, aullan dolor, claman misericordia.
Las ganas me abandonan, siento como tu corazón ha dejado de latir, siento esa bala que te ha condenado, esa maldita que me ha arrebatado mi única razón de ser.
Tanta desgracia no cabe en el hombre, que dios es aquel que me niega el amor, que dios es ese que me deja abandonado sin mi amado. Oh desdicha, llevame con el.
Lentamente me sumerjo en las aguas frías del mar, siento ese aire que tantas veces amamos los dos, ese aroma tuyo que impregna hasta la medula.
Me despido cruel mundo, no mas soledad, solo vida, vivir de nuevo amor. Se va mi aire, no siento, no respiro, ya no vivo. Sonrío a mi nueva vida donde un bello día nos volveremos a ver amor mio.
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